Quiero seguir creyendo
que el destino,
nos hace ricos
dándonos a nuestro entero.
Cada persona es una parte fundamental
de la vida de otra
y es precioso.
Me duele en el corazón
ver que dos enteros
se rompen, por la mitad
cuando aparecen diferencias.
Y se juntan con su nueva
media naranja,
esperando,
deseando,
completarse de nuevo.
Pobres ilusos
que no comprenden
que llenarse con un medio
no basta.
Que tienen que completarse.
Que el orgullo
y el egocentrismo
son dos ingredientes extras
inventados.
Que más vale
que sobre,
a que falte.
Y lo que sobre
que se guarde para después.
Hay que aprender a sentir,
aprender que los besos,
son recargas
para rellenar tu vida.
Que los abrazos,
son vida por sí solos.
Que el contacto
con tu entero
es la séptima maravilla.
Y que saber querer
y amar
es la mayor de las riquezas.
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